

El Dr. Dean estableció que fue una histoplasmosis, y no una misteriosa maldición de ultratumba o de

Sobre el guano seco de murciélago crece un hongo oportunista cuyas esporas son las verdaderas causantes de las misteriosas neumonías: Histoplasma capsulatum. La enfermedad, histoplasmosis, se contrae por inhalación de polvo que contenga esporas del hongo y cursa en forma de neumonías potencialmente letales; a través del torrente circulatorio, puede afectar también a otros órganos, como el hígado, y producir trastornos funcionales y metabólicos. La enfermedad se manifiesta con tos, dolor torácico, insuficiencia respiratoria, temblores y fatiga, es decir la misteriosa sintomatología que acompañó a lord Carnarvon hasta la muerte.
En su forma más leve, y más frecuente, la histoplasmosis es benigna e inmuniza al enfermo.
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