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miércoles, 19 de noviembre de 2008

Los verdugos de la antiguedad

Cuando iban al mercado, los verdugos de la antigüedad no podían poner las manos sobre la mercancía, y tenían que hacer la compra provistos de una vara, con la que señalaban lo que deseaban comprar. Ello se debía al rechazo que hacia ellos sentía la mayoría de sus conciudadanos.

Una tortura utilizada por la Inquisición era EL TORMENTO DE LA RATA, que sobresalía por su refinamiento, aunque su existencia se conoce desde los tiempos de la antigua China. Consistía en colocar una rata sobre el abdomen del torturado, encerrada en un jaula abierta por abajo, mientras los verdugos la hacían rabiar con palos ardiendo, de forma que el animal tenía que buscar una salida y a mordiscos abría un túnel en las tripas del condenado, llegando, a veces, a salir por otro lado del cuerpo.

martes, 27 de mayo de 2008

¿Cuando adoptó la cristiandad la creencia en el infierno?


Mucho después de Jesucristo y sus apóstoles. Según la obra francesa Encyclopædia Universalis, “El Apocalipsis de Pedro fue la primera obra apócrifa cristiana que describió el castigo y las torturas con que se afligía a los pecadores en el infierno”.

No obstante, los primeros Padres de la Iglesia divergían en el significado del infierno. Justino Mártir, Clemente de Alejandría, Tertuliano y Cipriano creían que era un lugar ardiente. Orígenes y el teólogo Gregorio de Nisa lo concebían como un estado de separación de Dios, de sufrimiento espiritual. Por otro lado, Agustín de Hipona sostenía que el sufrimiento que se padecía en el infierno era tanto sensorial como espiritual, idea que fue ganando aceptación. El profesor John N. D. Kelly escribió: “En el siglo V ya se había impuesto en todas partes la severa doctrina de que los pecadores no reciben una segunda oportunidad en la otra vida y que el fuego que los devora nunca se extingue”.


En el siglo XVI, reformadores protestantes como Martín Lutero y Juan Calvino llegaron a la conclusión de que el tormento abrasador del infierno simbolizaba la separación eterna de Dios. Sin embargo, la concepción del infierno como un lugar de tormento volvió en los siguientes dos siglos. El pastor protestante Jonathan Edwards solía atemorizar a los colonos americanos del siglo XVIII con sus gráficas descripciones del infierno.


Sin embargo, poco después las llamas del infierno empezaron a oscilar y apagarse. U.S.News & World Report afirma que el siglo XX casi supuso la extinción del infierno.

sábado, 26 de enero de 2008

AMOK de Krystian Bala; ¿Novela escrita por un criminal?


Krystian Bala, polaco, licenciado en filosofía y residente en Wroclaw (antes Breslau), publicó en 2004 una novela titulada "Amok" en la que un hombre secuestra, tortura y mata al amante de su mujer, arrojándolo atado al río Oder. La novela se vendió bien y tuvo un éxito inesperado en el departamento de homicidios de Wroclaw.


La razón de su popularidad en este departamento era que el crimen descrito coincidía al detalle con un caso real, ocurrido hace 7 años y nunca resuelto. En 2000, un pescador encontró un cadáver flotando en el Oder, atado de tal manera que le habría sido imposible nadar. Tenía señales de tortura y se evidenció que no había comido en varios días. Fue identificado como Dariusz Janiszewski, propietario de una pequeña agencia publicitaria.



Durante años, la policía no tuvo ninguna pista sobre el móvil del crimen ni encontró sospechoso alguno. Pero más tarde en una novela muy vendida, aparecía un asesinato idéntico, incluyendo detalles que sólo la policía y el asesino conocían. Se pusieron a investigar al autor.



La policía descubrió que Bala había llamado a la víctima el día de su desaparición. La investigación reveló que, 4 días después, Bala había vendido el teléfono móvil de Janiszewski en una subasta de Internet y que la mujer de Bala había sido amante de la victima.



Bala, de 36 años de edad, ha sido condenado a 25 años de cárcel por asesinato infundado por los celos. El ha negado siempre su culpa y asegura que escribió la novela basándose en las noticias de prensa.