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lunes, 20 de octubre de 2008

¿Que comian los romanos?


Los romanos vivían, trabajaban y comían en las calles, con un ruido ensordecedor. Los enormes edificios, de 4 y 5 plantas, tenían en su parte baja comercios. Ya en la antigua roma se servía en puestos callejeros panes planos con olivas.

En el imperio romano el pan era comida sólo de ciertas clases sociales. En el año 30 A.C. Roma contaba con 300 panaderías dirigidas por cualificados panaderos griegos. Cerca del año 100 se constituyó la primera asociación de panaderos. La profesión se heredaba de padres a hijos. A medida que pasaban los años el pan iba cobrando cada vez mayor jerarquía en la dieta diaria de los romanos; y en el relato de la sátira del poeta latino Juvenal este asegura que los romanos sólo necesitan "panem et circenses" es decir, pan y circo. El pueblo romano accionaba obedientemente cuando se les ofrecía circo y se les daba una sportula o cesta granada de pan, aceite y carne de cerdo para pasar el rato en el Coloseum. El pan blanco era más valorado por las clases altas, por lo cual el pan moreno era el que comían pobres y esclavos, y así se lo llamaba "pan plebeius". En la Antigua Roma, ‘ placenta ' y ‘ offa ', eran los términos utilizados para describir la pizza preparada con agua y cebada, el cereal mas utilizado en la epoca.

En Roma, al igual que en nuestros días, existía una serie de productos básicos, como el pan, el vino, la miel, y otros, como el garo o la sal, fundamentales en la elaboración de platos y manjares del arte culinario. De una manera general podríamos decir que el pan era un alimento de ricos y su uso en Roma era bastante reciente (171 a. de C.). El pueblo romano tomaba el puls o pulmentum, especie de pasta compuesta esencialmente de agua y harina, muy semejante a nuestras gachas. Si se diluía con mucha agua era un excelente refresco.

La miel reemplazaba al azúcar, por aquel entonces desconocida. La preferida fue la miel virgen de tomillo sin ahumar. La alimentación romana exigía un gran consumo de sal. Era gris, no refinada, muy importante en las conservas de carne, aceitunas (de las que se hacía un gran consumo) y para impedir que el aceite se espesara.

Un rasgo característico de la cocina romana es el gran uso de las salsas y la condimentación con especias, determinado por la práctica constante de hervir cualquier alimento antes de asarlo, freírlo o cocerlo.

Un capítulo aparte merece el llamado garo o liquamen, líquido que se obtenía prensando en barriles carne de diversos pescados azules: salmones, anguilas, sardinas, sardas, jureles, etc., con la sal. A esto se añadían, según Gargilio Marcial, hierbas olorosas: anís, hinojo, ruda, menta, albahaca, tomillo, etc. El garo se sigue usando muchísimo hoy en la comida vietnamita y se puede adquirir embotellado en cualquier tienda de productos alimenticios orientales.

En Roma se usaba para condimentar y aliñar cualquier comida, para enriquecer su sabor. Para la preparación de salsas se mezclaba con vinagre, o vinos dulces y miel.
La miel - un conservante milenario (programado: 25/11/2008)

viernes, 27 de junio de 2008

Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano,...

Ojo por ojo, diente por diente, mano por mano,… Era el concepto del Antiguo Testamento, un castigo proporcional al mal causado, tanto en la ley hebraica transmitida a Moisés como en el código de Hammurabi, rey de Babilonia desde 1792 hasta 1750 A.C. Los babilonios tenían toda una gama de castigos que, aunque hoy parezcan inexorables, servían para limitar la venganza personal.

Cortaban los dedos al hijo que golpeaba a su padre y sacaban los ojos al culpable de causar la ceguera a su victima. Los pueblos de la antigüedad no creían en el castigo impuesto por el hombre.

Sin embargo existió una excepción. Por el 2050 A.C., 300 y a lo mejor 750 años antes de Hammurabi y Moisés, respectivamente, el rey sumerio Ur-Nammu promulgó leyes con preceptos con los delitos y castigos.

Estas leyes imponían una escala de las indemnizaciones que debían pagar a sus victimas los causantes de delitos violentos. De esta manera, el que cortara un pie a alguien tendría que pagarle 10 siglos de plata, la multa se convertia de un siglo por romper un hueso, dos tercios de mina de plata por mutilar la nariz,… El código de Ur-Nammu es el primer ejemplo conocido de una multa en especias impuesta en vez de un castigo físico.