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domingo, 2 de noviembre de 2008

Division de los dias en el antiguo Egipto

En el antiguo Egipto, los días se dividían en buenos, amenazadores y nefastos, según los hechos que en ellos hubieran ocurrido durante la época en que los dioses habitaban en la Tierra. En los días nefastos la gente no podía bañarse, montar en barca, viajar, comer pescado o cualquier cosa relacionada con el agua. Tampoco se debía matar una cabra, un buey o un pato. Otros días era recomendable no tener trato carnal con mujeres, o se podía atrapar una infección. Otras veces, era mejor no escuchar canciones alegres ni pronunciar el nombre del dios Seth, que tenía fama de agresivo.

jueves, 29 de mayo de 2008

Cuentos del Antiguo Egipto



Los relatos incluidos entre estos "Cuentos del Antiguo Egipto" son realmente extraños, misteriosos, nos dan luces fragmentarias de inquietudes que a cierta altura de la vida nos asaltan respecto al libro, la escritura, el paso al más allá, las profecías... "La aventura de Satni-Khamois con las momias" es particularmente perturbadora, por su construcción en espiral y su mezcla de personas y dioses, vivos y muertos, dobles y almas. El cuento tiene autor: el escriba Ziharpto. Dentro de este mismo ciclo, el relato "De qué modo Satni-Khamois triunfó sobre los asirios" es, como señala Maspero, el mismo que aparece en la Biblia, en Reyes II, Capítulo 19, versículos 35 y 36, en visión judía. Y Herodoto también relata esta hazaña, en el Libro II de su "Historia". Pero la participación de un ejército de ratones en la batalla no puede ser sino fantasía.


Hay relatos de la era faraónica que son análogos a los de las "Mil y una noches". Adaptados al gusto musulmán en el último caso. El relato titulado "El príncipe predestinado", por ejemplo, tiene mucho que ver con las hazañas de Alí Babá. Maspero afirmaba, hace más de un siglo: "Incluso al cabo de veinte siglos de ruinas y olvido, Egipto posee todavía casi tantos cuentos como poemas líricos o himnos dedicados a la divinidad". Su conocimiento de los textos egipcios lo faculta también a afirmar que muchas de estas obras son producto de la pura imaginación, que no relatan hechos históricos sino que se hicieron para divertir. Pero agrega, sin ironizar: "Y no es solamente la literatura popular la que posee el equivalente de estas aventuras: las religiones de Grecia y Asia occidental (judaísmo, cristianismo) contienen leyendas que pueden compararse con aquéllas casi punto por punto".

viernes, 9 de mayo de 2008

¡Atenas! ¿De donde viene el nombre de la capital griega?


Según la mitología la ciudad podría no haber llevado el nombre de Atenea, sino el del dios del mar, Poseidón.

Hace miles de años, Poseidón y Atenea fueron rivales a muerte. Los dos intentaban constantemente apoderarse de lo mejor del otro. Ambos reclamaban la posesión de la provincia de Ática, que incluía la ciudad que más tarde se llamaría Atenas. Para poner fin al pleito, los dioses decidieron que podría quedarse con ella el que diera a la provincia el obsequio más valioso. Poseidón golpeo la tierra con su tridente y creo un manantial de agua salada. Atenea hizo nacer el primer olivo, que broto junto al manantial.

Los dioses decidieron que el olivo era mejor obsequio, pero solo obtuvo un voto suplementario de diferencia. Le concedieron la provincia a Atenea y se dio su nombre a la ciudad. Poseidón se enfureció tanto que para vengarse hizo que todos los ríos se secaran en verano. En la actualidad aun puede verse la fuente salina y los ríos se siguen secando en verano. La ciudad de Atenas obtiene su aprovisionamiento de agua de colinas situadas en las afueras de la ciudad. La venganza de Poseidón se sigue cumpliendo.

sábado, 5 de abril de 2008

Símbolo de las Farmacias


El origen de la serpiente como símbolo de las Farmacias está en la antigua Grecia. Hermes es el Dios griego de la ciencia química, muy relacionada de siempre con la farmacopea y la medicina. Los griegos establecieron una relación entre los médicos y las serpientes, ya que estas mudan de piel y parecen rejuvenecer, justo lo que ellos esperaban de sus médicos. Hermes también era el mensajero de los dioses y se le representaba un báculo alado al que se le incorporó los dos ofidios que se enroscan alrededor de él. En las farmacias se sustituyó el báculo por una copa.