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martes, 13 de enero de 2009

El rey Hammurabi

Hammurabi reinó aproximadamente de 1792 a 1750 A.C. y antes de subir al trono a la edad de 25 – 30 años había dedicado su vida al estudio de la diplomacia, la milicia y la cultura Amplió su territorio hasta abarcar gran parte de Mesopotamia, entre el Eufrates y el Tigris, e hizo de Babilonia el centro del imperio. Durante su reinado se dedicó a embellecer varias ciudades del imperio, no sólo Babilonia, mandó construir canales, mejorar los sistemas de riego y edificar palacios y templos, con lo que difundió el arte por sus territorios.

Se le veneró durante siglos como creador de las leyes de Babilonia, que subsistieron con pocas modificaciones durante 1000 años y siguieron siendo respetadas durante muchos años más.

miércoles, 2 de julio de 2008

Palacios sobre ruedas

A mediados del siglo XIX, los monarcas estaban tan fascinados con los trenes como el hombre común. Sin embargo, cuando la realeza viajaba, lo hacia en vagones igual de cómodos que sus palacios.

Los fastuosos interiores reflejaban el gusto personal del real viajero: el rey Luis de Baviera creó una versión en movimiento de sus famosos castillos de ensueños y de continuo agregaba nuevos toques de lujo (hasta los asientos de los excusados tenían acojinamiento de plumas de cisne auténticas). Tan orgulloso estaba del tren que, según se dice, lo hacía circular vacío por el reino para que sus súbditos pudieran admirarlo. Y aún más ostentoso fue el que se mandó construir Said-Bajá, virrey turco de Egipto. El coche salón albergaba sus aposentos en un extremo y los de su harem en el otro; la locomotora estaba decorada en púrpura y plata con elaborados adornos en rojo y dorado.

En America, a fines del siglo XIX, poseer al menos un vagón suntuoso, con baños de mármol, plomería de oro, vajilla de plata, órganos, cuadros invaluables y murales hechos por encargo especial, se volvió un símbolo de posición social muy importante para los estadounidenses más ricos.