
El
árbol tambalacoque es originario de la isla de
Mauritania, en el
océano Indico, pero desde el siglo XVII el árbol
pareció perder la capacidad de reproducirse mediante semillas. Los especímenes existentes continuaron creciendo aunque ninguna de sus semillas germinaron. N

o se encontró respuesta a este
misterio botánico pero para la década de 1970 sólo quedaban 13
tambalacoques en el
mundo. Estos tambalacoques fueron estimados tener al menos 300 años. La verdadera edad no se puede determinar debido a que
el Tambalacoque no tiene anillos de crecimiento.
Entonces el ecologista Stanley Temple, de origen estadounidense, advirtió que
estos árboles habían dejado de reproducirse al mismo tiempo en que se extinguió el célebre y antiguo r
esidente de la isla, el dodo. El
dodo, extinto en el siglo XVII, era un
ave incapaz de volar, cazado por su carne por marineros como por los primeros pobladores de la isla.
No se ha demostrado la relación entre estos dos hechos, pero muchas semillas germinan sólo después de pasar por el sistema digestivo de un animal en particular. Si esta
relación entre el
tambalacoque y el
dodo existía, sigue afectando la existencia de este árbol.
Otra teoría es que el tambalacoque esta desapareciendo posiblemente debido a las especies introducidas de cerdos, el macaco arbóreo (Macaca fascicularis) y plantas. 
Para ayudar a
germinar las semillas del
tambalacoque, los
botánicos usan pavos y cremas bruñidoras de gemas para erosionar el endocarpio y permitir la germinación. Dado a que algunas semillas germinaron con estos métodos se espera que el
tambalacoque logre sobrevivir.