lunes, 8 de septiembre de 2008

Prueba de fertilidad en la antigua Grecia


En la Grecia clásica, para saber si una mujer era estéril o no, se colocaba un ajo en la vagina; y si al día siguiente le olía la boca a ajo, la mujer se consideraba fértil. De lo contrario, se creía que sus conductos vitales estaban cerrados.