lunes, 28 de julio de 2008

Lluvia de ranas y peces


Por todo el mundo, la gente informa sobre una extraña clase de precipitación. Pequeños animales, especialmente peces, ranas y culebras, caen de improviso del cielo y muchas veces a una gran distancia del agua. Estas misteriosas lluvias fueron descritas en 1919 por el escritor estadounidense Charles Fort en “El libro de los condenados”, en lo que se conoce como la primera obra dedicada a documentar fenómenos extraños.

El esclarecimiento a este misterio se encuentra en los ciclones, que al absorber grandes cantidades de agua de ríos, lagos y mares, atrapan también a un considerable número de pequeños animales que luego son arrojados a varios kilómetros de distancia de su lugar de proveniencia.