viernes, 25 de julio de 2008

La Torre de Pisa estabilizada por al menos 300 años


La torre inclinada de Pisa ha sido exitosamente estabilizada y está fuera de peligro por al menos 300 años más.

La inclinación de la torre, de aproximadamente cuatro metros de la vertical, permaneció estable en los últimos años, después de que un gran proyecto de ingeniería que finalizó en 2001 corrigiera el declive en alrededor de 40 centímetros, desde donde estaba en 1990, cuando comenzó el plan.

La torre estuvo cerrada a los visitantes durante casi 12 años desde 1990, cuando se estaba hundiendo aproximadamente un milímetro al año, y reabrió en diciembre de 2001, al final de la mayor fase del proyecto de afianzamiento y restauración.

La torre comenzó a inclinarse tras completarse varios pisos debido al terreno inestable donde fue erigida. Los constructores utilizaron primero piedras trapezoidales para colocar la estructura nuevamente en posición vertical, pero ésta continuó inclinándose.

Durante la fase de estabilización del proyecto, que finalizó en 2001, la estructura fue anclada con cables mientras se inyectaba cemento para aliviar la presión sobre el terreno. La inclinación de la torre está ahora considerada segura y es aproximadamente similar a la de 1700.

Los restauradores están empleando un andamio liviano, diseñado especialmente para el proyecto, hecho de una aleación de aluminio, como base para limpiar el mármol blanco y gris de la torre.

Las autoridades explicaron que no tienen intención de enderezar la torre, porque esto le quitaría su estatus único y su atractivo turístico.

Se dice que el astrónomo Galileo, condenado ante la Inquisición del Vaticano por su teoría de que la Tierra giraba alrededor del Sol, utilizó la torre de su ciudad natal para hacer experimentos sobre la fuerza de gravedad.

El campanario de 14.000 toneladas, un símbolo arquitectónico de Italia reconocido internacionalmente, junto al Coliseo de Roma, fue construido en varias etapas entre 1174 y 1370.