miércoles, 15 de octubre de 2008

El pan romano


300 años A.C. ya funcionaban escuelas profesionales de panadería; los panaderos recibían el nombre de pistor y a los establecimientos se los denominaba prístina o prístinum. La profesión de panadero era hereditaria pero antes había que aprobar la escuela. En las panaderías ya se trabajaba de manera especializada, unos elaboraban la masa y otros la cocían.

Caminando por Roma se podían adquirir regularmente panes de 3 calidades: pan negro elaborado con harina poco tamizada (panis acerosus, plebeius, rusticus, castransis, sordidus); el panis secundarius, obtenido a partir de harina de grano poco fino pero más blanco; y el pan de lujo (panis candidus mundos) elaborado de las materias primas más refinadas . También se podía encontrar pan de avena, de espelta (variedad de trigo cultivada desde hace 7.000 años), el pan de centeno egipcio y el pan de perro (panis furfureos).

Las legiones romanas se alimentaban del panis militaris, formulado para durar un largo tiempo y de alto soporte nutricional. Estos ejércitos eran autosuficientes para proveerse de pan. Tenían depósitos de trigo propios, molinos y panaderos dedicados exclusivamente al abastecimiento de las legiones, y probablemente que hayan dispuesto de medios portátiles para seguir los extenuantes avances de la tropa.

La denominación “horno romano” se usa actualmente para denominar a los hornos de fuego directo.