viernes, 9 de enero de 2009

El budismo

El budismo empieza con la historia de un príncipe joven ya casado con una princesa que abandona para soportar tremendas luchas y penas y acabar perdiendo la vida.

Gautama vivía rodeado de lujos pero su padre temblaba al pensar que algún día su hijo podría cumplir su destino dejando su corte para convertirse en un mendigo santo. El rey colmó todos sus deseos y cuando su hijo Gautama cumplió 16 años lo casó con una princesa de la misma edad. Gautama tuvo una serie de encuentros que le pusieron en contacto con la vejez, la enfermedad, la muerte y la pobreza. A la edad de 29 años fue padre pero tuvo que tomar la decisión de continuar como hasta entonces o marcharse en busca de serenidad. El príncipe contempló por última vez a su esposa e hijo y se alejó de palacio.

Gautama se encaminó hacia el sur en busca de instrucción y experiencia espirituales. Gautama superó a sus 4 diferentes maestros tras lo cual decidió no seguir buscando fuentes externas de sabiduría, sino a encontrarlas dentro de sí mismo y continuó su búsqueda dedicando su tiempo a la meditación. Gautama realizó que tanto el ascetismo extremo como la vida de placeres del palacio eran dos extremos y que la verdad se hallaría en el justo medio; ni placeres exacerbados ni ascetismo extremo, todo en su justa medida. Una noche, sentado al pié de un árbol, alcanzó su propósito de lograr iluminación, fue a partir de ese momento que a Gautama se le conoció como Buda, que significa “iluminado” o “inteligente”.

Buda resumió su doctrina en las Cuatro Nobles Verdades:

- la existencia humana está condenada al conflicto y al sufrimiento
- éstos proceden de los deseos egoístas
- la liberación definitiva de ellos es alcanzable
- la liberación se puede conseguir siguiendo la Noble Vía Octuple.

La Noble Vía Octuple impone:

- visión correcta
- pensamiento correcto
- habla correcta
- acción correcta
- modo de vida correcto
- esfuerzo correcto
- sensibilidad correcta y
- concentración correcta

A la edad de 80 años en otros relatos a los 88 años, Buda anunció la inminencia de su muerte. Sus últimas palabras solicitaban a sus monjes a que cumplieran con diligencia sus enseñanzas.

Los detalles sobre la vida de Buda han sido tema de muchas investigaciones. Algunos expertos se preguntan si realmente hubo un hombre llamado Gautama, pero para los budistas, Buda por definición trascendió las limitaciones de tiempo y espacio. Debido a ciertas malas interpretaciones muy comunes, se debe enfatizar que Buda no es Dios.