martes, 6 de enero de 2009

Contra la perdida intelectual, ¿el glutamato?

En el ámbito académico tomar algún tipo de sustancia para rendir más es una práctica frecuente. Este aumento de capacidades no está exento de efectos secundarios indeseables. El consumo habitual de sustancias puede provocar alteración de la conducta, con cambios bruscos de humor, irritabilidad y trastornos del sueño. También aumenta el riesgo de trastornos paranoides, con ideas delirantes como principal síntoma.

Algunas investigaciones apuntan en dirección del glutamato, un neurotransmisor que interviene en los procesos de memorización y aprendizaje. Y otras señalan que no importa mucho cuánto se consuma en los alimentos, ya que no pasará al cerebro en cantidades significativas. El cerebro es un órgano muy selectivo. Esto hace que la mayoría del glutamato que utiliza lo sintetiza él mismo. Consumir glutamato es bueno como alimento para el cuerpo, pero según esos estudios, no parece alimentar los recuerdos.